¿Qué es la certificación residuo cero?

Publicado el 26/07/2023

En un mundo cada vez más consciente de la importancia de proteger al medioambiente, la gestión de residuos se ha convertido en un reto ambiental al que la sociedad debe hacer frente.

La certificación residuo cero es un programa que ayuda a las empresas a reducir al mínimo la cantidad de residuos que envían a los vertederos.

En un mundo cada vez más consciente de la importancia de proteger al medioambiente, la gestión de residuos se ha convertido en un reto ambiental al que la sociedad debe hacer frente.

Para alcanzar este objetivo, las administraciones han ideado medidas como la Certificación Residuo Cero, que desempeña un papel fundamental en la mejora de las prácticas empresariales y en la reducción del impacto ambiental.

¿Quieres saber más sobre este sello, con el que contamos en Naeco? ¡Sigue leyendo!

¿Qué es la Certificación Residuo Cero?

Con el fin de modificar el modelo industrial europeo, la UE destina cada año millones de euros, en subvenciones y ayudas, a que las empresas transformen su negocio y sean más sostenibles.

Un claro ejemplo de ello es la Certificación Residuo Cero (también conocida como Zero Waste), creada por AENOR, la Asociación Española de Normalización y Certificación.

Este sello se encuadra en las líneas de actuación de la economía circular, asentada sobre cuatro pilares: reducir, reutilizar, reciclar y valorizar.

Se otorga a aquellas empresas que gestionan de forma adecuada los residuos que proceden de su actividad productiva evitando que terminen en el vertedero y dándoles otro destino: reutilización, reciclaje o valorización de algún tipo, promoviendo una gestión de residuos sostenible y fomentando el aprovechamiento responsable y eficiente de los mismos.

Este certificado tiene una validez de tres años, durante los cuales AENOR realiza auditorías de seguimiento para comprobar que el organismo mantiene los estándares exigidos.

El certificado Residuo Cero cuenta con dos niveles o marcas diferentes:

  • Hacia residuo cero. Está dirigido a empresas que se encuentran en proceso de valorizar al menos el 60% de los residuos que generan, y que pretenden acercarse de forma paulatina al “residuo cero”. Para ello, miden el grado de compromiso mientras consiguen los medios necesarios para gestionarlos.
  • Residuo Cero. Se otorga a organizaciones cuya fase de implementación de la economía circular es más madura, y disponen de medios para valorizar al menos el 90% de los residuos generados.

Cabe indicar que este sello no indica que el organismo en cuestión no genere residuos, sino que su adecuada gestión permite reducir el residuo en vertedero, reutilizándolos o transformándolos en nuevas materias primas para que puedan ser introducidos de nuevo en la cadena de valor.

Se requiere, eso sí, que al menos el 60% de los residuos no terminen en el vertedero.

¿Quién lo puede solicitar?

Como indicábamos antes, pueden solicitarlo empresas de cualquier sector, siempre y cuando generen residuos y tengan dificultades en su eliminación. Se contemplan empresas, fábricas, parques industriales, edificios de oficinas, escuelas …

¿Qué ventajas aporta tener la Certificación Residuo Cero?

Obtener este sello ofrece numerosas ventajas para las empresas comprometidas con la sostenibilidad:

  • Reducir los residuos, así como los riesgos derivados del incumplimiento de la normativa vigente al respecto.
  • Fomentar la economía circular. Al reutilizar y dar una segunda vida a los productos, su vida útil es más larga y se contribuye a la conservación de recursos naturales.
  • Mejorar la imagen corporativa y la reputación al mostrarse como una empresa comprometida con el medioambiente y la sostenibilidad. Esto puede generar confianza entre los consumidores y clientes, aumentando su preferencia por productos y servicios más sostenibles.
  • Todo esto deriva también en beneficios económicos, ya que se ahorra en los gastos de gestión de residuos.

Requisitos para obtener la certificación

Este sello se puede otorgar a empresas de cualquier sector, pero los requisitos varían en función de si se dedican o no al diseño de productos.

Empresas que no se dedican al diseño de producto

Estas organizaciones deben reunir una serie de requisitos:

  • Realizar un correcto inventario en el que se cuantifiquen los residuos, su origen, el sistema de clasificación y almacenamiento que se aplica y los destinos, así como los costes por gestión.
  • Documentar la trazabilidad desde el centro de producción hasta el destino final. Para ello, habrá que estar en contacto con los transportistas y gestores autorizados, realizar un seguimiento y mejora de las rutas, optimizar el rastreo, verificar los métodos de tratamiento…
  • Valorizar los residuos indicando el porcentaje valorizado para cada fracción y para los residuos que se llevan al vertedero. Para ello, será preciso analizar las mejoras técnicas que están disponibles para tratar cada fracción de residuo, detectar e implantar acciones de mejora, determinar qué fracciones se pueden gestionar de forma interna, los potenciales mercados y la rentabilidad de cada fracción.
  • Llevar a cabo un plan de minimización de residuos en el que se recojan acciones específicas de reutilización del agua, optimización de procesos y energía, reducción de las mermas, etc.
  • Diseñar una estrategia de gestión en la que se establezcan las pautas exigidas por las leyes, normas y órdenes tanto españolas como europeas, la implantación de procedimientos de mejora, la formación del personal, y la evaluación y reducción de costes.

Todo ello deberá estar articulado dentro de un sistema de gestión, similar a la ISO 9001 o la 14001.

Empresas que se dedican al diseño de producto

Las organizaciones que se dedican al diseño del producto deben reunir los requisitos que se han mencionado en el punto anterior, además de una sistemática que garantice que, durante el proceso de diseño, se han establecido mejoras para que el producto no acabe en el vertedero.

Naeco, reconocido con la Certificación Residuo Cero

En Naeco, estamos orgullosos de haber recibido la Certificación Residuo Cero que otorga AENOR. Una muestra más de nuestro compromiso con la sostenibilidad, esta vez desde el punto de vista de la gestión y valorización de los residuos.

El plástico es un material aprovechable al final de su vida útil. Por eso hemos creado el sistema NAECO Rewind, que nos permite recomprar a nuestros clientes los palets de plástico al final de su vida útil. Después, los procesamos y reciclamos, creando nuevos productos que se incorporan al mercado.