Cómo reducir la huella de carbono en logística: guía 2026

Publicado el 18/08/2023

Uno de los grandes retos medioambientales que debemos enfrentar con urgencia, si queremos vivir en un planeta habitable, es poner solución, cuanto antes, al calentamiento global de la Tierra.

La huella de carbono en logística es uno de los indicadores ambientales más relevantes para cualquier empresa que mueva mercancía. El transporte, el almacenamiento y los embalajes generan emisiones que las compañías están obligadas a medir, declarar y reducir cada vez con más rigor (CSRD, Pacto Verde Europeo, objetivos Net Zero corporativos).

En esta guía explicamos qué es la huella de carbono logística, cómo se calcula y, sobre todo, qué 8 acciones concretas puede aplicar una empresa para reducirla, con especial atención al cambio de embalajes de un solo uso a palets de plástico reutilizables, una de las palancas con mejor relación coste-impacto.

Qué es la huella de carbono en logística

La huella de carbono es la cantidad total de gases de efecto invernadero (GEI), expresada en kilogramos o toneladas de CO₂ equivalente (CO₂e), que se emite directa o indirectamente como consecuencia de una actividad. Cuando hablamos de huella de carbono logística nos referimos al subconjunto de emisiones generadas a lo largo de toda la cadena de suministro:

  • Transporte primario y secundario: combustible consumido por camiones, barcos, aviones y trenes que mueven mercancía entre proveedores, almacenes y clientes.
  • Almacenamiento: electricidad, climatización, iluminación y equipos de manutención dentro de los centros logísticos.
  • Embalaje: materiales utilizados para proteger y unitarizar la carga (cartón, plástico, madera, film, palets).
  • Logística inversa: devoluciones, recogida de envases y residuos generados al final del ciclo.

Para muchas empresas industriales, la logística representa entre el 10 % y el 30 % de su huella de carbono total. Reducirla es una de las acciones con mayor impacto sobre los objetivos de sostenibilidad corporativa.

Cómo se calcula la huella de carbono logística

El método estándar para medir emisiones es el GHG Protocol, que clasifica las emisiones en tres ámbitos o "scopes":

Scope Qué incluye en logística Ejemplo
Scope 1
Emisiones directas
Combustible de la flota propia, calderas y carretillas con motor de combustión Camiones de reparto propios, carretillas diésel del almacén
Scope 2
Emisiones indirectas por energía
Electricidad consumida en almacenes, oficinas y muelles Iluminación, climatización, recarga de carretillas eléctricas
Scope 3
Resto de la cadena
Transporte subcontratado, embalajes, residuos, logística inversa Operadores logísticos externos, palets perdidos, film plástico de un solo uso

El cálculo se hace multiplicando el dato de actividad (litros de combustible, kWh consumidos, kg de embalaje usado, km recorridos) por un factor de emisión oficial (por ejemplo, los publicados por DEFRA, MITECO o IPCC). El resultado se expresa en kg o toneladas de CO₂e.

Existen plataformas comerciales (CDP, EcoVadis, Sphera, Plan A) que automatizan el cálculo, pero el principio matemático es siempre el mismo: actividad × factor de emisión = CO₂e.

8 acciones para reducir la huella de carbono en logística

Una vez medida, la huella se reduce actuando sobre cada eslabón. Estas son las palancas más efectivas, ordenadas de mayor a menor impacto típico:

1. Optimización de rutas y consolidación de cargas

Los sistemas TMS (Transport Management System) permiten planificar rutas más cortas, cargar camiones a plena capacidad y combinar entregas. Una mejora del 10 % en factor de carga puede traducirse en una reducción equivalente de emisiones por unidad transportada.

2. Cambio modal y vehículos de bajas emisiones

Pasar parte del transporte por carretera al ferroviario o al marítimo reduce las emisiones por tonelada-kilómetro de forma significativa. La incorporación progresiva de camiones eléctricos, gas natural licuado (GNL) o hidrógeno también baja el Scope 1 de la flota propia.

3. Sustitución de embalajes de un solo uso por reutilizables

El embalaje de un solo uso (palets de madera no recuperables, cartón, film estirable) implica fabricación, transporte y gestión de residuos en cada ciclo. Reemplazarlo por embalajes reutilizables como palets de plástico, contenedores plegables o cajas retornables corta esa cadena.

Un palet de plástico reutilizable puede realizar más de 100 ciclos antes de reciclarse, frente a 5-10 ciclos de un palet de madera estándar. Esto significa que, distribuido por viaje, su impacto en CO₂e es varias veces inferior.

4. Materias primas recicladas en los embalajes

Cuando el embalaje no puede ser reutilizable, al menos debería estar fabricado con plástico reciclado postconsumo. Cada kilo de HDPE virgen sustituido por reciclado evita la extracción y polimerización del derivado del petróleo correspondiente, lo que en términos generales reduce las emisiones asociadas a esa materia prima. Naeco fabrica sus palets con plástico reciclado certificado mediante el sello Recyclass.

5. Logística inversa real, no solo en folleto

Un sistema de logística inversa significa que los embalajes vuelven al origen para ser reutilizados o reciclados. Es lo que hace, por ejemplo, el programa Naeco Rewind: los palets al final de su vida útil se recompran, se trituran y vuelven a entrar como materia prima al ciclo productivo. Sin logística inversa, todo embalaje "reciclable" acaba en realidad en vertedero o incineradora.

6. Eficiencia energética en almacenes

Iluminación LED con sensores, paneles solares, recuperación de calor en cámaras frigoríficas, climatización por zonas y carretillas eléctricas son las medidas más recurrentes para bajar el Scope 2. En naves de gran superficie, sustituir luminarias por LED puede reducir hasta un 60 % el consumo eléctrico de iluminación.

7. Digitalización y trazabilidad

Un WMS (Warehouse Management System) bien implantado evita movimientos innecesarios dentro del almacén, optimiza el uso del espacio y reduce el desperdicio de embalaje. La trazabilidad por RFID o códigos QR sobre palets retornables permite saber exactamente dónde está cada unidad y minimizar pérdidas (que, en logística estándar, suelen rondar el 5-10 % al año).

8. Medición continua y reporting verificable

Lo que no se mide, no se reduce. Establecer un sistema de cálculo de emisiones anual (mínimo Scope 1 y 2; idealmente también Scope 3), publicarlo y someterlo a verificación de terceros es lo que distingue una estrategia de descarbonización real de un ejercicio de greenwashing. Plataformas como CDP o estándares como SBTi proporcionan el marco.

El papel de los palets reutilizables en la reducción de emisiones

De las 8 acciones anteriores, el cambio de palets de un solo uso (mayoritariamente de madera no recuperable) a palets de plástico reutilizables es una de las que mejor relación inversión-impacto presenta, porque:

  • Es una decisión de compra única, sin cambiar el resto de la operativa.
  • El ahorro se mantiene durante toda la vida útil del palet (más de 10 años en muchos casos).
  • Permite trazabilidad por unidad y reduce las pérdidas asociadas a palets de madera dañados o desviados.
  • Cumple con normativas crecientes de envase y embalaje reutilizable (PPWR, en debate europeo).

La clave es elegir el modelo adecuado al uso: rack, exportación, agroalimentario, automoción, retail. Si quieres aterrizar la decisión a tu operativa concreta, consulta la guía de selección de palets de plástico o solicita asesoramiento sin compromiso.

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Sectores donde más impacta reducir la huella logística

Aunque la huella de carbono es transversal a toda la industria, hay sectores en los que la logística tiene un peso especialmente alto y donde las acciones anteriores generan resultados más visibles:

  • Alimentación y bebidas: muchos movimientos diarios, cadena de frío, volumen elevado de palets y envases. La sustitución por palets de plástico reutilizables higienizables es uno de los cambios más habituales.
  • Automoción: cadena Just-in-Time con cientos de entregas cruzadas entre proveedores; los palets reutilizables trazados sustituyen a los desechables y reducen drásticamente el residuo.
  • Químico y farmacéutico: foco en seguridad, limpieza y cumplimiento normativo; los palets de plástico evitan astillas y contaminación cruzada.
  • Hortofrutícola: alta rotación y exposición a humedad; los palets de plástico reutilizables son particularmente eficaces aquí.
  • Retail y e-commerce: muchas devoluciones y logística inversa; un sistema retornable de palets reduce a la vez emisiones y costes operativos.

Preguntas frecuentes sobre huella de carbono en logística

¿Qué es la huella de carbono en logística?

Es el total de gases de efecto invernadero (medidos en CO₂ equivalente) emitidos por todas las actividades de la cadena de suministro: transporte, almacenamiento, embalaje y logística inversa. Suele representar entre el 10 % y el 30 % de la huella total de una empresa industrial.

¿Cómo se calcula la huella de carbono de un envío?

Se multiplica el dato de actividad (litros de combustible, kWh consumidos, kg de embalaje) por un factor de emisión oficial (DEFRA, MITECO, IPCC) y se expresa en kg de CO₂e. El marco metodológico estándar es el GHG Protocol, que distingue tres ámbitos: Scope 1, Scope 2 y Scope 3.

¿Cuál es la acción con mayor impacto para reducir emisiones logísticas?

Depende del perfil de la empresa, pero las palancas más universales son la optimización de rutas y carga (transporte primario) y el cambio a embalajes reutilizables como los palets de plástico, que actúan sobre Scope 3 con baja inversión inicial.

¿Los palets de plástico reducen la huella de carbono frente a los de madera?

Sí, cuando se usan en circuitos reutilizables. Un palet de plástico puede realizar más de 100 ciclos antes de reciclarse, frente a 5-10 ciclos típicos de un palet de madera estándar. Cuando además está fabricado con plástico reciclado y se incorpora a un programa de logística inversa, su huella por viaje es claramente inferior.

¿Qué normativas obligan a medir la huella de carbono?

En la Unión Europea, la CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) obliga progresivamente a grandes empresas y, desde 2026, también a un amplio número de pymes cotizadas, a publicar información detallada sobre emisiones. A nivel sectorial, normas como el Pacto Verde Europeo y el futuro reglamento PPWR añaden requisitos específicos sobre envases.

¿Qué diferencia hay entre Scope 1, 2 y 3?

Scope 1 son las emisiones directas de fuentes propias (combustible de la flota propia, calderas). Scope 2 son las indirectas por consumo de energía comprada (electricidad). Scope 3 incluye el resto de la cadena de valor: transporte subcontratado, embalajes, residuos, viajes de empleados y logística inversa. Scope 3 suele ser el mayor en empresas industriales.

¿Qué es la logística inversa y por qué ayuda a reducir CO₂?

La logística inversa es el proceso por el que los productos o sus envases vuelven desde el cliente hacia el fabricante para ser reutilizados, reacondicionados o reciclados. Reduce emisiones porque evita fabricar embalajes nuevos en cada ciclo y porque, bien gestionada, aprovecha rutas de retorno que de otro modo viajarían vacías. El programa Naeco Rewind es un ejemplo aplicado al sector del palet.

¿Por dónde empezar si mi empresa no ha medido nunca su huella logística?

Lo más práctico es empezar por un inventario de Scope 1 y 2 (combustible propio y electricidad) usando facturas y consumos del año anterior; añadir después una primera estimación de Scope 3 priorizando transporte y embalajes; y elegir 2-3 acciones concretas de impacto rápido, como optimización de rutas y sustitución de embalajes de un solo uso por palets reutilizables.